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Días
de Imposición del Santo Escapulario en nuestro
Santuario: |
1.
Los primeros sábados de cada mes (hora 9:00 a.m.)
2. Los segundos domingos de cada mes.(hora 11:00 a.m.)
3. Durante todo el mes de julio. |
a.
RITO INICIAL
El
celebrante, delante de una imagen de la Virgen, exhorta a
los que van a recibir el Escapulario, invitándoles
a participar dignamente en la celebración. Luego dice:
En el
nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo.
R/ Amén.
La gracia de nuestro Señor Jesucristo, nacido de Santa
María Virgen, el amor del Padre y la comunión
del Espíritu Santo, estén con todos ustedes.
R/ Y con tu espíritu.
El
celebrante expone brevemente el significado de la bendición
e imposición del Escapulario
b.
LECTURA DE LA PALABRA DE DIOS
Uno
de los presentes, o el mismo celebrante, proclama un texto
de la Sagrada Escritura, por ejemplo
Lectura
de la carta del Apóstol San Pablo a los Romanos 12,
1-2.
Hermanos:
Les exhorto, por la misericordia de Dios, a presentar sus
cuerpos como hostia viva, santa, agradable a Dios; éste
es el culto razonable. Y no se ajusten a este mundo, sino
transfórmense por la renovación de la mente,
para que sepan discernir lo que es la voluntad de Dios, lo
bueno, lo que agrada, lo perfecto.
Palabra de Dios
(Puede
leerse otros textos)
El celebrante exhorta a los presentes explicando la naturaleza
de la celebración con estas o parecidas palabras
Durante
la vida terrena de Jesús quien tocaba, aunque sólo
fuese los flecos de su manto quedaba curado. Alabamos al Señor
por que en su Iglesia continúa usando los medios más
humildes para mostrarnos su inmensa misericordia. También
nosotros podemos utilizarlos para glorificar al Señor,
expresar nuestro deseo de servirlo y renovar nuestro compromiso
de fidelidad, contraído en la consagración bautismal
para toda nuestra vida.
El Escapulario
del Carmen es un signo del amor maternal de la Virgen María,
que recuerda su iniciativa a favor de los miembros de la Familia
Carmelita, particularmente en los momentos de mayor necesidad.
Es un amor que pide respuesta de amor.
El Escapulario
es un signo de comunión con la Orden de los Hermanos
de la Bienaventurada Virgen del Monte Carmelo, dedicada al
servicio de la Virgen para el bien de toda la Iglesia. Con
él expresáis el deseo de participar en el espíritu
y vida de la Orden.
El Escapulario
es un espejo de la castidad y de la humildad de María;
por su sencillez nos invita a vivir con modestia y pureza,
llevándolo día y noche es signo de nuestra oración
continua y de particular dedicación al amor y al servicio
de la Virgen María.
Llevando
el Escapulario renováis vuestro compromiso bautismal
de revestirnos de nuestro Señor Jesucristo. En María
será salvaguardada vuestra esperanza de salvación,
porque el Dios de la Vida ha puesto su morada en Ella.
c.
PRECES
Sigue
la oración común. Se propone algunas intenciones
a elegir las más adecuadas o añadir otras relacionadas
con las peculiaridades de los fieles o de las circunstancias.
El celebrante inicia diciendo:
Roguemos
a Dios, nuestro Padre, por intercesión de la Virgen
María, diciendo:
Te rogamos,
óyenos. (te lo pedimos Señor)
Para que
quienes visten el Escapulario sean revestidos de Cristo con
la gracia del Espíritu Santo, roguemos al Señor
Para que
quienes visten el Escapulario vivan su compromiso bautismal
de revestirse de Cristo, roguemos al Señor.
Para que
quienes visten el Escapulario sean siempre miembros vivos
de la Familia del Carmelo con sus oraciones, sacrificios y
buenas obras, roguemos al Señor.
Para que
quienes visten el Escapulario sean continuación del
amor de que Jesús profesaba a su Madre, roguemos al
Señor
Para que
quienes visten el Escapulario se revistan de las virtudes
de la Virgen Purísima, sepan escuchar la Palabra de
Dios y vivirla cada día, roguemos al Señor.
Para que
quienes visten el Escapulario, por intercesión de María,
sean iluminados en la contemplación, gozosos en la
fraternidad y celosos en el servicio a los demás, roguemos
al Señor.
Para que
quienes visten el Escapulario vivan de modo que entren a formar
parte de la asamblea de los santos, con María, revestidos
del vestido nupcial, roguemos al Señor.
d.
ORACIÓN DE BENDICIÓN
El
celebrante con las manos extendidas, dice:
Padre
Santo, que prefieres y aumentas la caridad, tú has
querido que tu Unigénito Hijo Jesucristo se encarnara
en el seno de la Virgen María por obra de Espíritu
Santo; concede a este(a) hijo(a) tuyo(a) que recibe con devoción
el Escapulario de la familia de la Bienaventurada Virgen María
del Monte Carmelo, la gracia de revestirse del Señor
Jesús en todas las circunstancias de esta vida, y alcance
así la gloria eterna. Por Jesucristo nuestro Señor.
Amén.
El
celebrante asperja con agua bendita,
e.
IMPOSICIÓN DEL ESCAPULARIO
El
celebrante impone el Escapulario diciendo:
Recibe
este Escapulario por el cual quedas admitido (a) en la Familia
de la Bienaventurada Virgen María del Monte Carmelo,
llévalo como signo de su protección maternal
y de tu compromiso por imitarla y servirla. Ella te ayude
a revestirte de Cristo, para gloria de la Santísima
Trinidad y para cooperar en la Iglesia para el bien de los
hermanos.
Amén.
Terminada
la imposición el celebrante anuncia la admisión
a la familia carmelitana con estas o parecidas palabras:
Por la
facultad que me ha sido concedida te admito a la participación
de todos los bienes espirituales de la Orden del Carmen.
f.
CONCLUSIÓN DEL RITO
El
celebrante concluye el rito de la bendición diciendo:
La bendición
de Dios Todopoderoso descienda sobre ustedes. Amén.
| FÓRMULA
BREVE PARA IMPONER EL ESCAPULARIO |
Recibe
este Escapulario, signo de una relación especial
con María, la Madre de Jesús a quien te
comprometes a imitar. Que este Escapulario te recuerde
tu dignidad de cristiano, tu dedicación al servicio
de los demás y a la imitación de María.
Llévalo como señal de su protección
y como signo de tu pertenencia a la familia del Carmelo,
dispuesto a cumplir la voluntad de Dios y a empeñarte
en el trabajo por la construcción de un mundo que
responda a su plan de fraternidad, justicia y paz. Amén. |
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